lunes 27 de febrero de 2012

Rusia busca su lugar en el mundo

Por Emilio Alejandro Rufail

Desde la caída de la Unión Soviética, Rusia como su heredera ha intentado infructuosamente ocupar el sitio dejado vacante por la antigua superpotencia.

Aunque posee un poder militar considerable, hoy su mayor arma es el poder de veto que mantiene en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, privilegio que posee por ser uno de los cinco miembros permanentes del mencionado Consejo, y que al igual que el resto de los miembros utiliza muchas veces por razones muy diferentes a conservar la paz y seguridad internacionales.

Un Consejo que necesita de una reforma urgente para adecuarlo a la realidad actual de la comunidad internacional, muy diferente a las circunstancias en las cuales la Organización de las Naciones Unidas nació.

Rusia ha utilizado dicho veto para impedir que el Consejo de Seguridad adoptara medidas concretas contra Siria por las acciones de su Gobierno contra la población civil, no porque le importe la suerte de los ciudadanos siros, sino como parte de una estrategia para recuperar un papel preponderante a nivel internacional –en este caso oponerse a las postura de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña-, y en particular en la región del Medio Oriente, considerada de vital importancia por Moscú, por su proximidad, por los recursos que dispone y porque todo lo que suceda allí tendría seguramente alguna repercusión en la Federación Rusa o en algunos de sus vecinos de Asia Central.

Su posición es compartida por China, pero sus motivos son diferentes. Beijing se opone porque considera los acontecimientos en Siria como de índole interna y una intervención en ese tipo de asuntos sentaría otro antecedente que en el futuro podría ser utilizado para intervenir en algunos de los problemas internos chinos, como las acciones contra los uigures -turcomanos de fe islámica-, o respecto del Tíbet.

Una postura similar mantiene Rusia respecto de Irán y su plan nuclear. Moscú no comparte con Occidente e Israel su preocupación por los indicios que Teherán estaría buscando producir armas nucleares, afirmando que buscan derribar el Gobierno de Ahmadinejad con la excusa de la no proliferación. Algunas fuentes de prensa han reproducido un informe de la CIA en el cual se estima que Irán está muy lejos de poseer armas nucleares. Moscú construyó en Busheir, al sudoeste de Irán, cerca del Golfo Pérsico la primera planta nuclear iraní.

Rusia conoce el valor de las armas nucleares, las cuales le han permitido conservar hasta el presente su membrecía como miembro permanente del Consejo de Seguridad y el privilegio que significa tener derecho a veto.

Este modo de construir poder es el reflejo de la propia política interna de Rusia donde Vladimir Putin aspira una vez más a convertirse en el Presidente de la Federación apelando a un nacionalismo exacerbado. El único motivo de este accionar es perpetuarse en ese cargo, ya que el poder siempre ha estado en sus manos, aún cuando formalmente la presidencia en el actual mandato sea ejercida por Dmitri Medvédev.

El ansia de poder es tal que no se duda en usar todos los recursos del Estado para obstaculizar la intención de los opositores por presentarse a las elecciones, acciones que no sólo suceden en la actualidad, sino que también han sido utilizadas en el pasado. En este marco las acciones en política exterior también se subordinan a esos objetivos.

Lo que sucede en Rusia no parece muy distante de nuestra realidad latinoamericana donde muchos de los mandatarios de la región buscan mantenerse en el poder con reelecciones, incluso indefinidas, bajo el argumento que ellos son los únicos dirigentes con la capacidad de gestionar exitosamente los asuntos de sus países, minimizando el rol de la oposición, considerando que cuando tuvieron la oportunidad de gobernar crearon más problemas de aquellos que lograron solucionar.

En esta carrera por ocupar una posición de liderazgo en el escenario internacional, Rusia ha cedido mucho terreo –Estados Unidos y sus aliados también-, circunstancia que ha sido aprovechada por China, que parece ser la potencia en mejores condiciones para erigirse en una potencia mundial, no sólo en el ámbito comercial sino también en los asuntos políticos y militares.

El gran desafío de Rusia es construir un liderazgo democrático real, que será el gran paso que le permitirá recobrar prestigio y un lugar de importancia en el ámbito internacional.


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El artículo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales el día 28 de febrero de 2012.

Disponible en: http://diario.carolinaquintana.info/web/nota.php?iENC_ID=11317


martes 22 de noviembre de 2011

GATOPARDISMO A LA EGIPCIA

Por Emilio Alejandro Rufail

La estrategia del gatopardismo es hacer que las cosas cambien para que nada cambie, o sea un cambio virtual no real de la situación imperante. Eso parece ser lo que esta sucediendo en Egipto, luego que la caída de Hosni Mubarak –tras tres décadas en el poder- abriera grandes esperanzas y expectativas sobre el futuro del país y su gente.

El poder sigue residiendo en las manos de los militares, antiguos aliados del líder depuesto, los cuales no han producido grandes cambios que avizoren que la realidad política y social del país vaya a cambiar radicalmente en un futuro cercano.

Es por ello que se han llevado a cabo nuevas manifestaciones en la emblemática plaza Tahrir –las cuales se han extendido hacia el cercano Ministerio del Interior egipcio-, lugar donde el 25 de enero pasado dieron comienzo las protestas que generaron el cambio, un cambio que parece día con día ir perdiendo impulso.

La violencia se ha hecho presente en las nuevas manifestaciones que exigen a los militares cumplir sus promesas y entregar el poder lo antes posible. Las protestas han generado tres muertos y alrededor de 750 heridos entre los civiles y los policías egipcios.

Como resultado de las protestas, el gabinete de ministros egipcios decidió renunciar en pleno ante la Junta Militar, lo cual agrava aún más la situación imperante y abre una incógnita mayor acerca del futuro del país.

Según los analistas, los manifestantes creen que las autoridades militares están intentando conservar su influencia, el gatopardismo será ejercido en el marco de la nueva constitución egipcia, estableciendo mecanismos que les permitan seguir ejerciendo el poder en Egipto. Asimismo, el malestar es alimentado por la ausencia de una fecha cierta para la celebración de las ansiadas elecciones presidenciales.

Las autoridades militares han visto con preocupación el crecimiento observado en las agrupaciones islamistas radicalizadas (salafistas), que van incrementado el número de adeptos y su influencia sobre una sociedad egipcia desencantada con las demoras en establecer un cambio verdadero que de sentido a la lucha emprendida a principios de año, contra una clase política encarnada en la figura de Mubarak, que tenía intenciones de eternizarse en el poder a través de alguno de sus hijos como si se tratara de una monarquía hereditaria, sin participación de la sociedad.

Estos grupos han sido responsabilizados también por la violencia desatada contra la comunidad cristiana copta del país, una violencia sectaria desconocida en Egipto donde musulmanes y cristianos habían convivido hasta el presente en forma pacífica, incluso esto pudo comprobarse recientemente cuando ambas comunidades sin diferencias se manifestaron para lograr la salida de Mubarak, en busca de nuevos horizontes para su país.

El descontento social ha ido creciendo, es que desde principios de año se habían acumulado grandes expectativas sobre un nuevo Egipto que permitiera a sus ciudadanos ampliar sus espacios de libertad y mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad, la cual ha sido históricamente marginada.

Esta situación ha alimentado una violencia difícilmente controlable si el pueblo egipcio no advierte prontamente que el gobierno militar de transición comienza a dar los pasos necesarios para concretar el cambio, sino la frustración hará que muchos egipcios sigan entregándose a los brazos de los radicales islámicos, que parecen ser los más beneficiados por la actual situación.


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El articulo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales el día 21 de noviembre de 2011.


Disponible en:http://cqx.carolinaquintana.net/web/nota.php?iENC_ID=11084

martes 1 de noviembre de 2011

Palestina: una lucha desigual por su destino

Por Emilio Alejandro Rufail

En una lucha absolutamente desigual contra Israel y su aliado principal los Estados Unidos, en busca de lograr su ansiada independencia, los palestinos lograron en el seno de la UNESCO una histórica victoria diplomática que le permitió a Palestina convertirse en un miembro de pleno derecho de mencionada agencia de las Naciones Unidas.

En pleno Siglo XXI Israel continúa sin prisa ni pausa ejerciendo su colonialismo indisimulable sobre las tierras palestinas, violando el derecho internacional, sin atenuantes, algo que no debería ser permitido, y que sólo es posible por el apoyo sin límites de los Estados Unidos, que utiliza su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para proteger a Israel.

La estrategia es clara y contundente, se trata de la conocida política de los hechos consumados, ejercida en este caso por Israel que dilata la solución del conflicto a fin de extender sus asentamientos lo más posible en Cisjordania –acción que se realiza cotidianamente- apoderándose de forma internacionalmente ilegal de sus tierras, en una estrategia calculada, planeada y por supuesto apoyada por Washington para impedir el surgimiento de un Estado palestino viable, libre e independiente.

El tiempo de las negociaciones directas ha terminado respecto del surgimiento de dicho Estado, esas negociaciones sólo deben tener el objeto de definir como se restituirá las tierras a los palestinos y lo referido a las futuras relaciones, pero de ninguna manera ni los Estados Unidos ni Israel pueden negarle a Palestina nacer o decidir en que momento debe hacerlo. Pensemos que hubiera sucedido si Argentina hubiera tenido que pedir permiso a España para independizarse, las decisiones las toman los pueblos que aspiran a ser libres, sin la tutela de nadie y por ello nosotros nos convertirnos en el país que hoy somos, habiendo cumplido ya 200 años de vida independiente.

Sostener que el surgimiento de Palestina debe ser fruto de negociaciones directas es una mentira a voces, el gobierno derechista de Israel no tiene interés en negociar sino de seguir estableciendo las condiciones sin importarles en lo más mínimo la suerte del pueblo palestino. La política de ampliación de los asentamientos basta para justificar esta afirmación, si estuvieran dispuestos a negociar, lo primero medida adoptada sería abandonar esa política.

Estados Unidos no puede aspirar a ser el mediador de este proceso porque es una parte involucrada que ha dado ya demasiadas muestras a lo largo de la historia que está a favor de Israel, lo cual se fortalece aún más cuando en el país del norte se está en medio de un proceso electoral, en el cual los diferentes aspirantes a los cargos electivos desean contar con el apoyo del poderoso lobby judío en Washington, el cual condiciona la política estadounidense sobre estos temas.

A tal punto ha llegado el despropósito de Washington que ha decido privar a la UNESCO de los fondos que provee, por la decisión adoptada sobre Palestina.

Por su parte, el Gobierno israelí está a punto de decidir retener las tasas y aranceles que recauda Israel para traspasar a la Autoridad Nacional Palestina según lo acordado en Oslo hace ya dos décadas.

Resulta extraña la postura israelí referida al tema de la unilateralidad de los palestinos en estos últimos acontecimientos, cuando esa actitud ha sido utilizada por Israel de sobremanera en toda la historia del conflicto y cuando las negociaciones comprensivas entre las partes no existen desde hace mucho, mucho tiempo.

Los palestinos siguen esperando su gran oportunidad, la cual es que las Naciones Unidas reconozcan a su Estado como el miembro número 194, tarea que no será fácil por el boicot de Israel y los Estados Unidos, pero no pierden sus esperanzas, y por ello se preparan para presentar también una petición de ingreso en la Organización Mundial de la Salud (OMS), según lo anunciara ministro de Sanidad de la ANP.

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El articulo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales el día 2 de noviembre octubre de 2011.


Disponible en:

http://diario.carolinaquintana.info/web/nota.php?iENC_ID=11020

miércoles 12 de octubre de 2011

Los cristianos coptos de Egipto en peligro

Por Emilio Alejandro Rufail

¿Quiénes son los Coptos? Se trata de los egipcios que abrazaron el cristianismo en el siglo I, después de Cristo, una Iglesia que tienen dos ramas principales, una mayoritaria ortodoxa y otra minoritaria católica. La Iglesia Copta es una de las más antiguas del mundo.

Los coptos representan aproximadamente el 10 % de la población total de Egipto, cuyos gobiernos han tratado de desconocer la magnitud de esta comunidad, atribuyéndole un número mucho menor para menospreciar su importancia.

Esta escalada de violencia de los últimos meses –cuyos antecedentes se remontan sólo a las tres últimas décadas-, pone en riesgo una convivencia pacífica que se remonta a varios siglos.

Los miembros de esta comunidad compartieron aunados con el resto de los egipcios las protestas que lograron la caída del Gobierno de Hosni Mubarak, todos unidos, sin rótulos ni diferencias, en pos del cambio. Pero ahora, varios meses luego de la caída del antiguo líder, elementos radicalizados en el seno de la sociedad egipcia han generado nuevamente focos de violencia contra la minoría copta de país.

Los aires de cambio que no han logrado hasta el momento disipar la sensación de gatopardismo - que algo cambie, para que nada cambie- que prevalece en la actualidad egipcia, y esa incertidumbre sirve de campo fértil para que florezcan movimientos violentos que intentan aprovecharse de la situación para instaurar en Egipto gobiernos dominados por visiones radicalizadas.

Ambas comunidades, la musulmana y la cristina, no conocen mucho la una de la otra. En el caso de los musulmanes, consideran a los coptos como elementos extraños en el seno de la sociedad egipcia, algo que se repite con otros cristianos en muchos otros países islámicos. En tanto que los coptos se han ensimismado a modo de defensa de su identidad.

El desconocimiento del otro suele ser la base para el surgimiento de estereotipos negativos, los cuales muchas veces se tornan en manifestaciones violentas por el temor que produce lo desconocido y que se nutre de la ignorancia.

En estos días se llevaron a cabo enfrentamientos entre manifestantes coptos y miembros de grupos islámicos radicalizados mientras protestaban por el incendio de una Iglesia en la zona turística de Asuán. La violencia fue tal que produjo la muerte a 24 personas, causando diversas heridas a otras 200.

Los coptos aseguran que no tienen una representación política acorde a la importancia numérica de comunidad, y algunos de ellos aseguran que son tratados como si fueran ciudadanos de segunda, ya que se les impide postularse a altos cargos electivos, ni aspirar a mandos militares ni otros altos cargos del Estado.

El cambio político en el país había creado una pequeña luz de esperanza en que la situación se modificará en beneficio de los cristianos, pero la tardanza en materializar los cambios han generado una mayor tensión en la sociedad y como ha sucedido en otras partes del mundo, estas situaciones generan violencia hacia las minorías étnicas o religiosas, que suelen ser los sectores más indefensos d estas sociedades. Asimismo, esta situación que hoy describimos en Egipto, también se replica en países como Irak e Indonesia, sólo por citar dos ejemplos de países donde las minorías cristianas sufren una violencia prácticamente cotidiana. Mientras la comunidad observa y no actúa respecto de la suerte de estas y otras minorías alrededor del mundo que ven peligrar su existencia.

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El articulo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales el día 12 de octubre de 2011.


Disponible en: http://diario.carolinaquintana.info/web/nota.php?iENC_ID=10952

jueves 8 de septiembre de 2011

Desafíos para la Seguridad Internacional

Por Emilio Alejandro Rufail

El martes 30 de agosto se llevó a cabo en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una sesión académica a cargo a cargo Dr. Javier Solana, sobre los Desafíos para la Seguridad Internacional.

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Dr. Javier Solana en el CARI

La sesión fue organizada por el CARI yla Fundaciónuruguaya ASTUR, presidida por el Dr. Enrique Iglesias, titular dela Secretaría GeneralIberoamericana (SEGIB).

El Dr. Javier Solana es una figura de suma relevancia en el ámbito de las Relaciones Internacionales. Miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se ha desempeñado en diversos cargos de importancia entre los que se destacan: Ministro de Asuntos Exteriores de España (1992–1995), Secretario General dela OTAN (1995-1999) y Secretario General del Consejo dela Unión Europea y Alto Representante parala Política Exteriory de Seguridad Común (PESC), convirtiéndose en la principal cara de la diplomacia europea hasta noviembre de 2009.

Sus antecedentes demuestran la importancia de conocer sus opiniones sobre los temas que marcan la agenda de la seguridad internacional.

Solana comenzó su presentación afirmando que “Los problemas de hoy son globales; por lo tanto, las soluciones deben ser globales, necesitamos entonces de instituciones globales para que esa gobernanza sea posible”.

Según Solana, el mundo, durante la primera década del siglo XXI, esta atravesando un proceso de transferencias de poder. Agregó que “a fines del siglo XX se hablaba del fin de la historia: un mundo unipolar, armonioso, en paz y predecible. Pero si miramos el primer semestre de 2011 veremos que ocurrieron cosas que nadie esperaba, como la caída de Mubarak y Ben Alí, el tsunami en Japón y sus consecuencias humanas y económicas, la resolución del Consejo de Seguridad dela ONUsobre Libia, el asesinato de Bin Laden y la pérdida de la clasificación triple A que sufrieron los bonos de Estados Unidos. Si pensábamos en un mundo predecible, este año se demostró que no lo es”.

Aquí debemos remarcar dos importantes reflexiones del disertante: La primera referida a los acontecimientos acaecidos en Japón, los cuales han demostrado que incluso los países más desarrollados del planeta pueden fallar. Ello alertó sobre los riesgos de las plantas nucleares, generando que varios países decidieran cancelar la construcción de nuevas instalaciones.

En segundo lugar resaltó la importancia de la adopción por parte del Consejo de Seguridad dela ONUde la resolución sobre Libia en la que se utiliza por primera vez el concepto de “responsabilidad de proteger”. Posee una amplitud tal, cuyo único límite es la imposibilidad de enviar tropas al terreno. Afirmó que la misma brinda legitimidad al accionar dela OTAN, resaltando que fue adoptada con el apoyo dela Liga Árabe, la mayoría de los países islámicos yla Organizaciónde Unidad Africana.

Enfatizó sobre que “Si tuviera que elegir una característica del mundo de hoy sería la transferencia de poderes entre Estados y dentro de ellos. En la primera de estas transferencias juegan un papel importantísimo los países emergentes”. Se explayo comentando que “En 1750, la mitad del producto bruto mundial estaba en Asia. Después, la revolución industrial bajó a un quinto la preponderancia de ese continente. Sin embargo, en 2030 volveremos a estar casi igual que en 1750″. Entonces afirmó que esto ya había sucedido antes, luego dela Segunda Guerra Mundial, donde la transferencia fue de Europa a los Estados Unidos, países con culturas similares. Agregando que “Ahora la cultura y las instituciones son distintas y hay que ver cómo se encajan esas diferencias”.

Continuando con su análisis, Solanas se refirió a la actual distribución del poder en el mundo, afirmando que en el ámbito militar, los Estados Unidos mantienen su liderazgo, lo cual no se traduce a la esfera económica, que tiende a una notaria multipolaridad. Agregó aquí un tercer ámbito, donde ubicó a las “transacciones no estatales. A esta instancia Solana la calificó como “apolar”, porque advierte la dificultad existente para encontrar interlocutores. Aquí también incluyó a las denominadas “malas transacciones”, como el crimen organizado, el narcotráfico, etc. Asimismo, advirtió que el rápido crecimiento de estas actividades caracteriza al mundo actual, es por ello que sostiene que “Hoy los Gobiernos mandan menos que ayer”.

Además, sostuvo que la multipolaridad no garantiza que el mundo sea un lugar más seguro que en sistemas como el unipolar o el bipolar ”Si no está bien gobernada, no hay garantías de estabilidad”, y para ello la multipolaridad necesita de la multilateralidad, y “por eso se necesitan más y mejores instituciones globales”.

Aunque remarcó el rol de instituciones internacionales, tales como las ONU, FMI, Banco Mundial, y la OMC, admitió que no sabe hasta cuando seguirán vigentes, ya que las mismas “Están hechas por los vencedores, por Occidente. En China saben que el G-20 es sólo una enmienda del G-7.

Indicó que a los países emergentes les gustaría que las reglas se adecuen a las nuevas circunstancias internacionales. “Tenemos que hacer un gran esfuerzo para interiorizar e incorporar a los países emergentes en la estructura de gobernanza internacional”.

En este momento de su alocución enumeró los problemas globales “que necesitan una solución global”: la crisis económica, la proliferación nuclear (en especial, el enriquecimiento de uranio en Irán), el cambio climático, la pobreza y la inseguridad en el ciberespacio.

Hacia el final de su exposición, Solana opinó sobre la denominada “primavera árabe”, expresó su beneplácito por lo sucedido en Egipto y Túnez, afirmando que debería ayudar a estos países económicamente para que materialicen los cambios, remarcando su reocupación por los acontecimientos en Bahrein, donde “Arabia Saudita se pone nerviosa por la confrontación entre sunnitas y chiítas, lo que implica la entrada en el conflicto de Irán, como ya lo ha hecho en Siria”.

Respecto de Siria, indicó que las protestas comenzaron a mediados de marzo y se incrementaron casi proporcionalmente a la represión del Gobierno de Bashar Al Assad. Para Solana, Siria siempre será territorio de conflicto entre dos potencias regionales: Turquía e Irán.

Por último, se mostró preocupado por los acontecimientos en Pakistán, señalando que se trata de un país con “instituciones débiles, bombas atómicas, problemas de frontera conla Indiay vecindad con Afganistán”.

El autor es Profesor Titular de Seguridad Internacional de la Universidad Católica de Córdoba. Especialista en Estudios Árabes, Americanos-árabes e Islámicos. Especialista en África del Norte y Medio Oriente.

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El articulo fue publicado en el sitio web del GEIC- Grupo de Estudios Internacionales Contemporáneos el día 7 de septiembre de 2011.

Disponible en :http://www.geic.com.ar/2010/2011/09/07/desafios-para-la-seguridad-internacional/


miércoles 31 de agosto de 2011

Los destinos de Libia

Por Emilio Alejandro Rufail

En Libia no sólo se está definiendo el destino de este país árabe del Norte de África, sino también el futuro de de gran parte de dicho continente.

Aunque los acontecimientos en Libia comenzaron a desarrollarse casi simultáneamente a otros países de la región, los eventos que allí se siguen desarrollando hasta ahora exceden en mucho la lucha de un pueblo por mayores espacios de libertad.

Un nuevo tipo de colonialismo está operando sobre Libia y amenaza a extenderse al resto de África, donde ya se pueden observar sus primeros avances..

La intervención internacional en Libia, aunque fue legitimada por las Naciones Unidas, esta circunscripta a los intereses de los Estados Unidos, y sus aliados europeos, que utilizan a la OTAN para concretar sus objetivos de controlar la mayor cantidad de recursos estratégicos como los son el petróleo, el gas y el agua. Por ello que decidieron actuar en el marco de una guerra civil y con la excusa de la defensa de los derechos humanos de los libios, derechos humanos que son vulnerados cotidianamente en otros conflictos donde la inexistencia de esa clase de intereses esta ausente, como el caso de Yemen, sin que se realice un despliegue de recursos como los vistos en Libia.

Algunos analistas creen que por haberse rehabilitado en los últimos años a Gadafi como miembro de la comunidad internacional, éste cedería sin obstáculos los recursos de su país a los intereses de las empresas como ENI (Italiana), o Total (francesa), por mencionar las más beneficiadas, donde las estadounidenses estaban teniendo una participación marginal. Olvidan que desde 2009 Gadafi había iniciado un proceso de readecuación de los contratos existentes y tantos estos como los nuevos contratos negociados, no resultaban tan beneficiosos para los países que hoy, aliados con los rebeldes libios, están a punto dar el tiro de gracia al régimen de Gadafi.

Nadie puede ignorar los antecedentes negativos del líder libio que durante varias décadas ejerció el poder de forma brutal recurriendo a la persecución, a la tortura, la desaparición y el asesinato de numerosos ciudadanos libios, como recursos de control político y social sobre la población de su país, desbaratando cualquier posibilidad de articular una oposición a su régimen.

Al igual que en Túnez y Egipto, los últimos acontecimientos en Libia dejaron al desnudo la dimensión de la corrupción de Gadafi, sobre todo desde que los rebeldes ingresaron a sus posesiones y mostraron al mundo el lujo con el cual vivían él y sus familiares, todo ello mientras una parte importante de la sociedad libia sufría padecimientos de toda clase.

Es increíble como los recursos de uno de los países más ricos del continente africano han sido despilfarrados y robados, y no utilizados para mejorar los estándares de vida de sus ciudadanos ni dotar al país de las infraestructuras sociales y económicas necesarias para logran un desarrollo sustentable en el tiempo.

Pero no debe olvidarse que los que las potencias que hoy impugnan el proceder y el liderazgo de Gadafi, son las mismas que hicieron fabulosos negocios con él, tanto con el petróleo como por la adquisición por parte de su gobierno de cuantiosas cantidades de armamentos, los cuales fueron utilizados para conservar su poder con las prácticas antes descriptas. Esas mismas armas son con las que ha resistido su derrocamiento hasta estos días.

Fueron estas potencias occidentales las que a pesar de sus antecedentes, en los últimos años le extendieron un certificado de buena conducta, que le permitieron a Libia reinsertarse en el mundo y a su líder tener acceso a numerosos foros internacionales vedados para él durante mucho tiempo.

La caída de Gadafi representa para los Estados Unidos la oportunidad que estaban buscando para establecer una cabeza de playa en África. Basta con recordar que Estados Unidos creó en octubre de 2007 el Comando África denominado AFRICOM, para sus operaciones militares en dicho continente, sin que hasta el momento hubiera encontrado un país anfitrión que recibiera sus bases, actuando desde Europa. Pero la situación libia ha creado un contexto propicio para que este país se convierta, probablemente, en el lugar disponible a tales fines.

Es que de fondo hay una lucha en términos geopolíticos y geoestratégicos entre Washington y Beijing, ya que China ha establecido una serie de lazos con varios países de África , incluso Libia, que ha ampliado enormemente su influencia en la región y le asegura el abastecimiento de numerosos recursos naturales necesarios para seguir construyendo y ampliando su poder a nivel internacional, los mismos que necesitan los Estados Unidos para mantener su supremacía.

Tratando de contextualizar la situación libia, en vistas a descifrar algunos escenarios posibles en el futuro, debemos resaltar que Libia es una sociedad tribal que posee una frágil identidad nacional, ya que esta compuesta por regiones que históricamente desarrollaron sus propias particularidades, al este Cirenaica y y al Oeste Tripolitania, donde esta Sirte la ciudad natal de Gadafi.

Un dato histórico de relevancia es que durante el dominio italiano de Libia, desde 1912, luego del imperio otomano y hasta Segunda gran guerra, administró ambas regiones por separado.

Algunos consideran que Libia reúne en un solo Estado –al menos hasta ahora- a dos países como mínimo- los cuales concordarían con las regiones antes mencionadas.

Desde la llegada al poder de Gadafi se estableció una rivalidad entre ambas regiones y entre sus pobladores, siendo las razones esenciales para ello, que el líder libio privilegio de sobremanera a Tripolitania, su terruño, por sobre Cirenaica, postergándola en todos sus aspectos, y por eso no es de extrañar que las revueltas nacieran allí, que además es una tierra fértil para grupos islámicos radicalizados, seguidores de los Hermanos Musulmanes egipcios, que han ejercido allí una influencia importante.

Como dato anecdótico vale recordar que la Cirenaica es la región donde nació Omar el Muktar, considerado el mayor héroe contra la ocupación italiana, aunque con mayor conexión a los eventos actuales resulta imprescindible conocer que dicha región era la patria chica del rey Idris I, que gobernó el país desde su independencia hasta que fuera derrocado en 1969 por Gadafi.

Estos antecedentes hacen presagiar que uno de los escenarios posibles sería la división de Libia en dos o más Estados, cuyas geografías coincidan con las de las regiones antes mencionadas, no por recomponer errores del pasado, al reunir en un solo Estado a diferentes pueblos y tradiciones, sino por poner en práctica el precepto inglés que aún sigue coronando parte del accionar político internacional, de dividir para reinar.

Otra posibilidad podría ser el mantenimiento de Libia cono un solo Estado,pero organizado a través de autonomías de las distintas regiones que lo componen.

En todo caso, cualquiera de las futuras configuraciones políticas de Libia tendrán un Gobierno débil, con escaso poder de decisión, maleable a los intereses de aquellos que hoy dicen ser sus libertadores y que sólo están interesados en los recursos que posee dicho país y por los cuales se han tomado tantas molestias las potencias occidentales.

Esto no significa que muchos ciudadanos libios no hayan luchado, y lo sigan haciendo, por objetivos loables de mayor libertad política, de expresión, de mayor y mejor empleo, pero la realidad de la política internacional nos indica que la intervención internacional en Libia, poco y nada tiene que ver, con los sueños de los libios.

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El artículo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales, el día Miércoles 31 de agosto de de 2011.

Disponible en:

http://diario.carolinaquintana.info/web/nota.php?iENC_ID=10791

martes 26 de julio de 2011

Las lecciones de Noruega y el terrorismo No islámico

Por Emilio Alejandro Rufail

Por ocuparse tanto de las mezquitas y sus minaretes, los europeos se olvidaron de sus propios demonios. Como dice un antiguo proverbio alemán “Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender el fuego en el hogar”.

Los atentados recientes en Oslo y en la Isla de Utoya causaron un fuerte estremecimiento en la sociedad noruega desacostumbrada a una violencia de tal magnitud, que no sólo destruyó edificios oficiales y afectó al diario de mayor tirada del país, sino que también provocó una alto número de victimas humanas que alcanzan a 76 muertos y numerosos heridos de diversa condición.

Aunque sus tropas participan de la OTAN en escenarios complejos como Irak en pasado, y lo siguen haciendo en la actualidad en Afganistán, Noruega es el país que alberga a los premios Nobel, un estimulo para aquellos que contribuyen con sus logros al progreso humano. Sus gobiernos han desarrollado una prolifera actividad diplomática tendiente a resolver conflictos internacionales de larga data, entre los que resalta conflicto palestino-Israel.

El autor confeso de los atentados es un ciudadano noruego llamado Anders Behring Breivik, de 32 años, un fundamentalista cristiano (luterano), de ultraderecha, xenófobo, que profesa un profundo odio hacia los musulmanes, y cuya persona es la síntesis de un fenómeno que nunca ha dejado de desarrollarse en Europa y hoy ha demostrado que si no se toman las medidas necesarias para controlarlo, este caso sólo será el primero de una larga lista de fanáticos dispuestos realizar acciones similares en todo el continente.

Más allá de lo sucedido en Noruega, es evidente que ni las dos grandes guerras y otras más acotadas que han tenido a Europa como escenario principal y los efectos desastrosos que estas han producido en todo sentido, han servido para aplacar a los movimientos extremistas que alberga el Viejo Continente, que reverdecen cada tanto, y en la actualidad, y en este momento en particular lo hacen con la excusa de la amenaza del radicalismo islámico, la xenofobia contra los inmigrantes, el desempleo, y otro factores conexos. Un panorama que podría ser aún más sombrío si la crisis financiera de diversos países europeos se profundiza y se expande a otros Estados.

Europa alberga en su seno a numerosos grupos neonazis, nacionalistas de varias cepas y otras yerbas, y aunque no pueden descuidarse de la amenaza que representan Al Qaeda y otros grupos afines, deberían prestar más atención con lo que ocurre con sus propios ciudadanos, sobre todo si como algunos analistas afirman, se estaría estructurando una especie de internacional de extrema derecha que abarcaría a varios Estados europeos y cuya base logística, parecería estar situada en Austria.

Es más fácil y funcional a ciertos intereses identificar a los musulmanes como los enemigos y los responsables no sólo de los atentados sino también del resto de las calamidades que azotan a Europa. Al igual que lo sucedido en 1995 en el atentado en Oklahoma, Estados Unidos los medios de comunicación rápidamente identificaron a terroristas islámicos. En el caso noruego señalaron a Al Qaeda como el autor, incluso aventuraron una serie de motivos que movilizaron a dicho grupo a cometer los atentados.

Es que los estereotipos con los cuales Occidente construyó su otredad negativa, identificando a árabes = musulmanes = terroristas e Islam = terrorismo ha impactado tanto en las sociedades estadounidense y europea, que sus miembros establecen una relación directa entre cualquier hecho negativo con la participación en ellos de personas que necesariamente deben pertenecer a alguno de estos colectivos étnicos y religiosos.

La violencia es parte de la naturaleza humana no un atributo particular de una ideología, etnia, cultura o religión, es por ello que nosotros desde los medios debemos contribuir a desarticular estos estereotipos que en lugar de crear puentes para que las personas y las sociedades a la que pertenecen se conozcan y desaparezcan los motivos para el odio, el rencor y la desconfianza. De no ser así sólo nos espera un presente y un futuro plagado de violencia.

La dolorosa experiencia noruega debería servir para tomar conciencia de la potencialidad de una amenaza que ha dejado de ser latente en el seno de Occidente.

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El artículo fue publicado en Carolina Quintana Medios Digitales, el día jueves 25 de julio de 2011.

Disponible en:

http://diario.carolinaquintana.info/web/nota.php?zna=&iSWE_ID_0=&iSWE_ID_1=39&iENC_ID=10609